viernes 10 de septiembre de 2010

¡Feliz día de la docencia!

Siempre ví la docencia con amor. La viví desde el vientre porque mamá caminaba kilómetros y kilómetros para llegar a la escuela con su panza acunándome.


En la escuela siempre fui la “hija de la maestra”, si bien nunca lo dije, me sentía orgullosa de serlo aunque los que lo hacían no tenían el objetivo de hacerme sentir feliz. Siempre me sentí orgullosa de mamá como muchos otros de las suyas. Con la diferencia que nunca fuí de decirle a mis compañeros “hija de doctor”, “hijo de municipal”, “hijo de enfermera”, "hija de peluquero" etc.


Mamá siempre fue una mujer con un corazón privilegiado. De esas maestras de vocación y pasión. Nunca renegó de tener que caminar 16 kilómetros para llegar al campo a dar clases a sus chicos que la esperaban a caballo a la entrada de la escuela. Jamás se quejó de tener que sacar los piojos en casa y al otro día, en la escuela, seguir con 30 cabezas más hasta no dejar rastro de alguno.


Con mis hermanas siempre hicimos las tareas solas, no porque ella no pudiera ayudarnos, sino porque verla desenchufarse un poco de la escuela para nosotras era un privilegio. Siempre estaba pensando en todo, que la familia de tal, que la ropa para uno, los útiles, los remedios, los cuentos, las obras de teatro, planificando, haciendo disfraces, payasos, o esperando la navidad para transformarse en papá Noel y alegrar a los chicos.


Mamá es de esas maestras con convicción, esas que te enseñan mucho más que oraciones bimembres o unimembres. Yo la tuve de maestra y fue el honor más grande de mi vida. Mamá en el aula era una docente con ideales, de esas que te decían: “quiero que transiten la vida con la cabeza en alto, que no se callen, que no se dejen humillar, que sean pensantes para que nadie los pase por arriba”. Su fortaleza nos inundaba el corazón cada vez que explicaba el por qué de los paros, la infinita tristeza de las condiciones de las escuelas pero a la vez el orgullo de ser parte de la educación pública, la necesidad de ser compañeros, de ser solidarios, de ser luchadores.


Mamá era de esas maestras imponentes, que todos respetaban no por miedo sino por amor. “La maestra Silvia” era la mejor para muchos y a mí, en el fondo, me emocionaba el alma la suerte de que sea mi mamá, mi maestra de la vida.


Era de esas que jamás faltaba al trabajo ni por tos, gripe o dolor de cabeza, sólo por paros cuando estaba de acuerdo con el origen de la medida. Era una de las pocas que nunca podía quedarse callada ante situaciones injustas, cada dos por tres venía llorando a casa por “los hijos de puta del Gobierno” o “por las tranzas del gremio”. Mamá fue de esas maestras que de tanta pasión y vocación enfermaron y a su vez por esa misma pasión y vocación se levantaron.


Si hay orgullo que se note. Y yo estoy orgullosa de mamá, porque en su jubilación están las huellas de su impecable trabajo como docente. Respeto, admiro y amo a la docencia. Por mamá o por lo qué fuere, es de esas pocas profesiones que me ponen la piel de gallina, que me emocionan, que respeto a morir y que merecen el reconocimiento de toda una sociedad que tiene a la docencia como base del saber.


¡Feliz día a todos y todas las docentes! ¡Feliz día mamá, mi maestra orgullo!

10 comentarios:

  1. Me encantó... Y como pretendo seguir sus pasos como docente, si bien miles de veces le reproché que su hija era yo, no los 500 pibes que corrían a abrazarla en la calle, espero honrar la vida... COMO NUESTRO PADRES...

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  2. Me encantó! Soy maestra y me emocioné con lo que escribiste, muchas gracias!

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  3. Pero será de Zeus Anahí Rios Lumini que me haces llenar los ojos de lágrimas con tus palabras.

    Haces palabras los sentimientos más sienceros y se nota. Se nota de verdad que lo decis de corazón, que la pasión y el orgullo que sentis por tu madre es infinito. Me encantó.

    Saludos Ani!

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  4. MORÍ DE EMOCIÓN ANI...SUMAMENTE SINCERO Y BELLO TODO LO QUE DECÍS...OJALÁ MIS HIJOS Y/O ALUMNOS SIENTAN EL MISMO ORGULLO QUE VOS...Y SI NO FUERA ASÍ..QUEDO CON LA CONCIENCIA TRANQUILA PORQUE TODO LO QUE HICE EN MI CARRERA DOCENTE FUE POR PURA VOCACIÓN..PORQUE LO LLEVO EN EL ALMA Y NO NECESITO QUE ME PAGUEN DE MÁS O ME DEN COMPENSATORIOS POR LAS HORAS QUE DEJÉ EN LA ESCUELA...OJALÁ TENGA SALUD PARA LLEGAR DIGNAMENTE HASTA EL FINAL DE MI CICLO..ES CIERTOS QUE TANTOS CACHETAZOS QUE NOS DA EL GOBIERNO, NOS VAN DETERIORANDO PERO NO AMEDENTRANDO PARA BAJAR LOS BRAZOS...TE FELICITO Y AGRADEZCO ANI QUERIDA...BESITOS PACHI

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  5. ¡Qué bonito Ani! muy linda nota, me encantó... al igual que vos admiro y respeto la docencia!! Y la verdad que mamá es LA Maestra!!

    Barbi!

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  6. La Madre Maestra lo leyó y se fue henchida de amor...Más tarde vendrá el comentario de ella.
    Bello, Ani, vos y todos sabemos que fue y es así la tarea del docente comprometido que lucha contra viento y marea para que el otro sea feliz y reciba lo mejor que uno tiene para darle en las pocas horas que comparte...Besotes y abrazos...

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  7. uy Ani la verdad que leo lo que escribis, y haces que cada día me sienta mas orgulloso de voz, la verdad sos un reflejo de tu madre a la hora de escribir, y es muy bueno que las personas como voz, le den un bocanada de aire puro a una profesión como la docencia tan noble, pero tan devaluada, por los gobernantes de turnos.

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  8. Ani tuviste un lindo ejemplo. Un beso muy especial a tu mamá. Isabel

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  9. Muy lindo tu blog, continuaré visitandolo, saludos

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  10. Hola, también soy comunicador por lo tanto somos colegas. Buenas letras en tu espacio. Te felicito.

    Invitación a mi casa:

    www.mandalaspoemas.blogspot.com

    Víctor

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