Estoy indignada. Otra vez, no es costumbre, pero otra vez. Me paso una cosa que me sacó de mis cabales, no cuesta mucho igual.
Viene el veranito y mi bikini del 2006, lógicamente ya no me va. Debería ser porque soy mas grande pero es al revés, se me cae. Me queda grande de todos lados, como si mi cuerpo hubiera encogido.
Salí con mi mama al centro de Roca en busca de algo más chico. Recorrí miles de lencerías y me di cuenta que están del tomate. $290 una bikini, me quería matar. Me probé pocas, ninguna me convencía. Además no podía soportar la idea de estar tan flaca, que pedía el talle de mi bikini anterior y obviamente me sobraba maya.
Cansada ya y relinchando como yegua, entre a una tienda local, cuyo nombre no voy a decir porque me quiero “hacer el oso”. Fue mi ultima opción, entré pensando “de última que pierdo”. Miré muchas, para mi sorpresa estaban bárbaras la mayoría. Así que agarré 6 y enfilé para los probadores. La chica muy amable me dijo “pasa por acá”. Entré al probador, un cuadradito pequeño, como la mayoría de los que conozco, con un espejo sin marco. Me estoy probando la primera, con todo fuera de su lugar porque recién estaba poniéndomela, cuando la cortina de mi probador se abre. Miro por el espejo, mientras me tapo como puedo. La chica amable -que ahora se convertía lentamente en estùpida- me dice “salí mejor, venì otro día porque estamos cerrando, así que no te pruebes mas. Salí!”
Mi cara se transformó, fue como si una fuerza Hulkiana me invadió. Primero porque me abrió la cortina y me puso nerviosisima semejante falta de respeto; segundo, la prepoteada que me pegó y la estupidez de hacerme poner en pelotas para sacarme al segundo rajando del probador. El colmo de la idiotez.
Como si esto fuera poco, el papelón no termino ahí. Mi mamá, una señora que no suele ubicarse seguido y que habla con demasiada libertad, vino a decirme que me apure que me esperaba afuera. La miro buscando su complicidad en pensar en lo estupidos que eran todos en esa tienda por dejarme entrar si ya estaban cerrando. Cuando va saliendo del probador mira el piso y me grita “Anahì se te calló la almohadilla del corpiño, no te la vas a olvidar eh”. ¡Ay por dios! Me la quería comer. Encima que me ve desnuda una loca que ni conozco, ella le cuenta al mundo que en mi corpiño uso almohadilla. ¡A qué madre se le ocurre vender así a su hija!
Así que con mi cara de furia, salgo del probador, tiro todas las bikinis que jamás me probé arriba del mostrador y cuando estoy por decir: “me parece una mala educación lo que hiciste infeliz”, escucho a la dulce de mi mamá: “disculpen eh, disculpen por el tiempo que les hicimos perder”. Pienso “noooo mamá, callate por favor, no seas tan buenuda”. Pero es tarde, ya voy saliendo de la tienda, enmudecida de odio.
Extrañaba tus andanzas jaja. Como me cagué de risa con tu crónica, creo que más que cuando me lo contaste. Y tu vieja, que decir de tu vieja.... única!
ResponderSuprimirNoooooooo!!
ResponderSuprimirAni!! Que mina mas desubicada!!! YO LA MATO!!!!
Y encima para que te hacen apsar al probador si no te van a dejar probar nada!!!!
Lo de tu vieja, sin palabras, nada mas!!
Y jodeme que 290 la bikini!!!????
Tan completamente en pedo!!!
ja ..me hiciste reir...aunque no sea joda¡¡¡ pero lo de tu mami, mi amiga...estuvo buenissimo..respondio con amabilidad a la falta de respeto. Estoy segura q los de la tienda se quedaron pensando en eso...o no??
ResponderSuprimirJe !
ResponderSuprimirTodas juntas te pasan a vos . . .
Si a mi me abren así el probador y me dicen eso, prendo fuego el local, y a mi vieja le hago un escándalo cuando llego a casa. ¡Saludos!
ResponderSuprimirahhh nooo que bajon!!!
ResponderSuprimirque feo.. siempre es hermoso salir de compras.. un bajon que ese momento se arruine con problemas como estos.. no??
lo de mami es más de lo mismo.... enterate: es inimputable. espero que no sea genético... por el bien de Manuel!!!!!!!!!
ResponderSuprimiry lo del corpiño... genial.
besos nenu
Ani ¿Qué pasó que este blog quedó en el 10 de diciembre? Vamos no hay que detenerse. Cariños Isabel
ResponderSuprimiry bueno herma, madre hay una sola... nos tocó la buena de la silvia... sobre todo cuando no le anda la tarjeta mmmmm
ResponderSuprimir